¿Por qué la fuga aparece cuando sube la temperatura y no durante la helada?
Porque mientras la tubería está congelada, el hielo funciona como un tapón dentro de la grieta. Cuando se derrite, el agua a presión sale por ese hueco. La rotura ya existía; lo que el deshielo hace es dejarla ver. Por eso las llamadas llegan cuando mejora el tiempo.
Esto explica una experiencia que se repite: una familia sale de viaje, la casa queda con la calefacción baja, hay una noche de frío fuerte y al regresar el piso está mojado. La causa no fue un aumento de la presión repentino, sino un tubo que se abrió con el hielo y quedó taponado hasta el deshielo.
Si sospecha que una tubería se congeló, no espere a que se derrita sola para ver qué pasa. Cierre el agua principal antes de que suba la temperatura y revise el tramo sospechoso. Es más fácil prevenir una inundación que secarla.
¿Cómo se descongela una tubería sin dañarla?
Con calor suave y progresivo: aire de un secador de pelo, un paño tibio o una calefacción portátil a distancia segura, empezando por el lado de la llave y avanzando hacia el tapón. Nunca con soplete, con llama abierta ni con agua hirviendo. Mantenga abierta la llave más cercana.
El calor intenso y directo es el error más común, porque se quiere ir rápido. Una llama puede encender la madera de una pared vieja, derretir una junta de plástico o, peor, calentar una zona y dejar otra congelada que revienta con la presión. Un secador de pelo es lento pero sigue siendo la opción segura.
Si no logra descongelarla, o si ve una grieta, llame a un plomero con licencia y cierre el agua principal. Y si el agua ya está en el piso, llame también a nosotros: lo que hay que sacar y secar no puede esperar a la reparación.
¿Qué casas de la zona tienen más riesgo de que se congelen las tuberías?
Las que tienen tuberías en lugares sin calefacción o contra muros exteriores: sótanos frescos, garajes, pasillos de acceso, cocinas y baños pegados a una pared al norte. No hay una cifra local de cuántas casas ocurre; es una causa conocida y se manifiesta por la ubicación del tubo, no por el barrio.
Los edificios viejos de madera de New Brunswick, Highland Park o Metuchen a veces tienen tuberías pegadas al exterior del muro, donde el aislante es poco o ninguno. En edificios de varias viviendas, el apartamento del último piso o el que da a una esquina fría también corre riesgo.
Ni la edad ni el tamaño de la casa deciden el riesgo: lo hace el lugar del tubo y el calor que le llega. Un tubo de cobre moderno dentro de un muro exterior sin aislante se congela igual que uno de hierro viejo.